domingo, 27 de marzo de 2011

El ejército vuelve a invadir los espacios educativos

La campaña “Desmilitaritzem l'Educació” denuncia la presencia del ejército e el Salón de la Enseñanza de Barcelona que tendrá lugar del 23 al 27 de marzo y pide al Departamento de Enseñanza su retirada.

Este año, el ejército ha sido invitado de nuevo a participar al Salón de la Enseñanza de Barcelona. Desde el convencimiento que la misión de las instituciones y los agentes educativos es el fomento de la cultura, la ciencia y los valores de la convivencia y la diversidad, la Campaña “Desmilitarizamos la Educación” cree que ejército y educación son conceptos manifiestamente antagónicos.

El manifiesto elaborado desde la campaña “Desmilitaritzem l'Educació” denuncia que la propaganda que la juventud recibe del Ministerio de Defensa es engañosa, desprende una imagen idílica de la vida militar y edulcora el papel de las fuerzas armadas españolas en los conflictos bélicos. Argumenta que en un marco de fuerte crisis económica y de recortes presupuestarios, es intolerable que se dedique dinero público a la promoción del ejército, del militarismo y de la cultura de defensa, y a costosas campañas de publicidad de reclutamiento y de mejora de la imagen de las fuerzas armadas, cuando hay otras prioridades de primer orden en nuestro país.

La Campaña Desmilitaritzem l'Educació y la Confederación Catalana de ONG por la Pau, los Derechos Humanos y el Desarrollo, en un comunicado conjunto el 21 de diciembre de 2010, exigieron al Gobierno que reconsiderara la convocatoria para subvenciones para la promoción y difusión de la cultura de defensa y de la imagen de las Fuerzas Armadas por el 2011, adjudicando un total de 645.370€ para promover cursos, seminarios, foros y proyectos de investigación para el público en general y en el ámbito escolar que traten temas como la Estrategia de Seguridad Española o el Nuevo Concepto Estratégico de l‘OTAN. El comunicado pedía por otro lado que el Gobierno priorizara el fomento de una cultura de paz a través de la investigación y educación por la paz, así como una acción humanitaria y cooperación desmilitarizadas.

Esta cuestión llegó al Congreso de los Diputados, el pasado 23 de febrero, gracias a una interpelación de CiU, donde finalmente el Congreso instó por unanimidad al Gobierno a velar porque el Ministerio de Defensa cumpla de forma efectiva la Ley de Publicidad y Comunicación Institucional de 2005, así como a continuar con la política de austeridad y reducción de los gastos en materia de propaganda de defensa.

Por todo esto, y por coherencia con los valores para una cultura por la paz y la desmilitarización de la educación a las aulas, la Campaña “Desmilitaritzem l'Educació” manifiestan su firme rechazo a la presencia del ejército al Salón de la Enseñanza y conmina al Departamento de Enseñanza, en calidad de coordinador, y a la Feria de Barcelona, en calidad de organizadora, a retirarle la invitación para las ediciones de este año y las próximas.

Más información: http://desmilitaritzem.blog.pangea.org/?p=542

Difundir en Twitter: http://bit.ly/de6yj7

jueves, 17 de marzo de 2011

Formas de guerra de baja intensidad observadas por l@s niñ@s

RETÉN MILITAR

El retén militar dibujado por Luis es representativo de los dibujos sobre el retén que hicieron sus compañeros. Como podemos observar consta de varios elementos, un puesto de control, casas, dos o tres soldados con armas, revisando coches mientras otro está sentado. En todas las representaciones el cuartel está a las orillas de la carretera. Todos los elementos se repiten en los dibujos de diversas formas.Luis nos explicó que:

“En el retén militar hay casas, la cancha de básquetbol ya es de los soldados”.

-¿Qué hacen los soldados?

“Revisan coches y matan”.


El llamado “retén militar” por parte de los niños, es un cuartel militar con pista de aterrizaje, barracas donde viven los soldados, puesto de control y revisión. Alrededor del retén militar hay negocios clandestinos donde se vende alcohol y droga, algunas casas que alquilan cuartos para los turistas que llegan a pasear a la cascada y casas de prostitución administradas por gente ajena a la comunidad.

— “Los guachos viven ahí, ahí lavan, se bañan, juegan cartas” Rolando 11 años.

— “Todas las noches ponen música, se ponen bien bolos (borrachos). Mi papá apaga la luz para que no sepan que estamos despiertos y quieran molestarnos” Pati 9 años.

— “Cuando paso con mis hermanas y los soldados se están bañando, nos gritan para que los veamos, nos invitan a bañarnos con ellos...nosotras corremos” Leticia 12 años.

— “Traen a sus mujeres, son como sus esposas pero cada semana cambian” Rosa 12 años.

Así como en sus testimonios, los dibujos infantiles tienen muchos detalles, lo que nos muestra que estos niños no sólo son muy observadores, sino muy perceptivos, son capaces de narrar sucesos que posiblemente no vivieron pero que a través de lo que escuchan y observan crean sus propias historias llenas de vida, sensaciones y sentimientos, ejemplo de esto es cuando entró el ejército a la comunidad en 1995:

— “Cuando llegaron los soldados, nos tuvimos que ir a la montaña, mi mamá dice que estuvimos allá arriba como una semana, yo era tut alal (bebé) todavía, por eso tenía miedo y lloraba mucho, fue en febrero, hacía mucho frío” Cristina 11 años.

— “Cuando llegaron hacía mucho viento, volaban aviones bajito, bajito, traían tanquetas, ametralladoras, disparaban al aire, todos corríamos, los priístas se encerraban en sus casas, nosotros nos tuvimos que huir a la montaña, nos querían matar” Julián 12 años.

— “Cuando regresamos de la montaña, dicen que mis abuelitos lloraron, los soldados quemaron todo, construyeron el retén en los solares de mis tíos porque sabían que éramos zapatistas y ahí siguen en nuestras tierras” Juan Manuel 11 años.

— “A mi tío lo persiguieron los perros, unos perros negros que los soldados soltaban todas las noches, no podíamos salir de nuestra casa, ni encender velas, ni hacer ruido” Miguel 11 años.

— “Antes de que llegaran los guachos (soldados), dice mi abuelito que tranquilo caminabas por la montaña, no había carretera, sí pues, se necesitaba la carretera para sacar los costales de café pero no se necesitaban soldados” Beto 11 años.

Estos testimonios, parecen vivencias de los niños, recuerdos donde se describen estados de ánimo y de climas entreverados con las interpretaciones de los adultos que los rodean. Esto es un ejemplo de transmisión oral de su cultura, que estimula la resistencia y que va sumándose a la conciencia colectiva.

A pesar de que para muchos niños el retén y los camiones militares forman parte del paisaje de su comunidad, son un referente de agresión al que no pueden acostumbrarse.

“Yo estaba muy chiquito, pero me acuerdo que para ir a la milpa teníamos que caminar mucho por un camino largo de tierra blanca, finita... y los soldados ya estaban ahí, apuntando con sus armas” Rolando 11 años.

— “Cada mes cambia la tropa, llegan un chingo de camiones llenos de soldados, cuando pasan mi hermanito Milo se asusta y se esconde en la leña” Josué 9 años.

— “Los camiones son grandes tienen sus armas, nos apuntan cuando estamos jugando, nosotros nos tiramos en la carretera o les apuntamos con unos palos” Beto 11 años.

Otro suceso significativo para los niños, sobre el actuar de los soldados en su comunidad, es que les regalan dulces para ganar su confianza:

— “A veces, los soldados, nos avientan dulces cuando vamos pasando, quieren que seamos amigos, pero ¿cómo si llegaron sin pedir permiso?” Pedro 11 años.

— “Una vez mi hermano recogió los dulces del suelo, mi papá lo regaño le dijo que no comiera nada de los soldados, que lo iban a envenenar”
Julián 12 años.

— “A Evaristo no le dieron veneno, sino droga, después se hizo chinchulín” Miguel 11 años.

— “En la televisión vimos como los niños se acercaron a un tanque para recibir los dulces y se murieron con la bomba” [1] Josué 9 años.

Los dulces que obsequian los soldados es el primer acercamiento que buscan el ejèrcito federal con los pobladores más pequeños y a decir de los niños no sólo es para obtener información sino favores:

— “Hay chamaquitos a los que les dan dulces a cambio de que lleven a sus hermanas en las tardes, para vacilar pues” Jorge 11 años.

— “Cuando llegaron, molestaban a las muchachas, muchas quedaron embarazadas, todavía siguen violando a las muchachas priístas, sus papás se las venden a los soldados” Josefina 13 años.

Para los niños y de manera especial, para las niñas, el retén militar además de representar violencia física representa violencia simbólica, introduciendo nuevos valores, ideas, costumbres que rompen con la cultura de las comunidades y sus sistemas normativos: como beber en la vía pública, fumar mariguana y vender droga, pasear con las prostitutas, poner música toda la noche, permitir el tráfico de animales y maderas preciosas, como la caoba, que va en contra del desarrollo sustentable de la comunidad.

Aunque los soldados federales han tenido que respetar ciertas reglas en los recursos de uso común: como la cascada, el ojo de agua, la iglesia o el centro del Pueblo. El retén, parece un espacio libre y ajeno al Ejido, donde las reglas comunitarias no tienen cabida y sólo se respetan las órdenes militares, a pesar de estar posicionado frente al panteón comunitario.



PARAMILITARES ¿MITO O REALIDAD?

Posiblemente la táctica paramilitar ha sido una de las más efectivas en Chiapas porque al no utilizar no sólo ataques militares sino psicológicos genera terror en la población resquebrajado el tejido social y los lazos familiares esenciales para conservar la vida comunal. La formación de grupos paramilitares, es fomentada por el Ejército federal y grupos de poder local, de manera clandestina. A decir de algunas personas, se invita a los grupos paramilitares (Movimiento Indígena Revolucionario Antizapatista; Paz y Justicia o Chinchulines), a jóvenes y hombres adultos sin tierra, excluidos del proceso agrario y de las decisiones del ejido [2], a veces a través de los partidos políticos, de manera independiente. O bien, a través de los programas de gobierno se les organiza para proteger sus proyectos, con la premisa de la autodefensa civil, para lo cual se les proporciona armas, entrenamiento, droga y un alto sueldo.

Los paramilitares son una realidad que despierta muchos mitos; por la relativa cercanía de la comunidad con la frontera con Guatemala, los habitantes suelen contar historias de los kaibiles [3] que llegaban persiguiendo a los refugiados guatemaltecos y que en la actualidad son asesores del Ejército federal y de los “paramilitares chiapanecos”. Situación que genera muchas similitudes en sus formas de ataque: comen carne cruda, hacen ruidos como animales, decapitan a sus víctimas o las mutilan.

Los testimonios de los niños sobre los paramilitares denotan mucho miedo, incluso más del que pueden tenerle a los soldados federales. Para los niños todos los paramilitares son llamados “chinchulines” aunque el grupo paramilitar que ataca en la zona no es el de Chinchulines sino el Movimiento Indígena Revolucionario Antizapatista (MIRA) cuyo brazo político es la OPDIC. (Organización por la defensa indígena campesina)

— “Los chinchulines mataron a mi papá, empezamos a oír ruidos como jamalchitam (jabalí), mi papá me dijo que cuidara a mi mamá que no saliéramos, se oyeron balazos y después risas, gritos. Parecía que estaban bien bolos (borrachos)” María 11 años.

— “Me contó José, un chamaquito de la Siria, que a su tío también lo mataron los chinchulines, se fue a la milpa y ya no regresó, lo encontraron sin cabeza en la parcela” Julio de 12 años.

— “Ellos no son como los guachos (soldados), también tienen armas, pero ellos sí conocen la montaña, saben dónde esconderse, cazar animales y así crudos, se los comen, por eso pueden imitar los sonidos de la selva cuando matan
” Pancho 11 años.

— “Una vez con mi mamá encontramos la cabeza de un niño en un palo, en nuestra milpa, yo me asusté mucho, todas las noches lo soñaba, me tuvieron que curar de espanto. Nunca se supo quién era ese niño pero mi abuelito decía que fueron los del MIRA, los antizapatistas que quieren asustarnos” Victoria 11 años.

— “Los chinchulines, son traicioneros, no matan de frente, te agarran en emboscadas o matan niños y mujeres, mi primo se hizo paramilitar y dice que va a matar a todos los zapatistas” Beto 9 años.

— “El hijo de mi tía, también se fue con los antizapatistas, dice que ahí sí hay dinero y que pueden tomar trago” Gabriel 11 años.

Los paramilitares, alimentan en los niños fantasías y terrores. Son seres que se comportan como animales y que no respetan nada ni a nadie. Matan siempre en grupo, a traición o de forma cruel, casi siempre drogados o alcoholizados. Infundiendo miedo a la población en dos sentidos: físico, con la eliminación pública de ciertas personas que son un referente moral dentro de la organización zapatista, y psicológico, ya que se busca paralizar a todos los que de alguna manera se identifiquen con las víctimas. Para Escalona “La Paz significa que los niños puedan soñar con monstruos y regresar a una realidad segura” para los niños zapatistas, en cambio, no existe una frontera entre los miedos imaginarios y el peligro real.

Muchos niños nunca han visto a los paramilitares, pero la gran mayoría dice que los ha escuchado cuando atacan o cuando pasan gritando por la comunidad, conocen historias o incluso han sido amenazados por ellos.

Sin embargo, a pesar de lo que expresan los niños, de forma oral, sobre los paramilitares; en los dibujos no aparecen. La ausencia nos puede llevar a ciertas interpretaciones:

* Que los niños no saben cómo dibujarlos, al tener rasgos indígenas como ellos o bien por no tener rostro.

* Que en algunos casos, la cercanía familiar con ellos les resulta dolorosa.

* O simplemente, que prefieren desaparecerlos de sus dibujos como una defensa del imaginario.


[1] Este último testimonio de Josué es de un suceso ocurrido en Irak, cuando soldados estadounidenses regalaban a los niños irakíes dulces, estalló un coche bomba, los niños zapatistas pudieron observar esto en la televisión y lo llevaron a su realidad.

[2] López y Rivas, Gilberto 2003,”Chiapas” núm. 15 Contrainsurgencia y paramilitarismo en Chiapas en el gobierno de Vicente Fox p 97-119

[3] Paramilitares guatemaltecos y mercenarios entrenados en la Selva guatemalteca y que son asesores de los grupos especiales en ejercicios de guerrilla y de supervivencia en la selva (Idem, 101)

viernes, 11 de febrero de 2011

12 de febrero: Día internacional contra la utilización de menores soldados

Mañana, día 12 de febrero, se celebra el Día internacional contra la utilización de menores soldados. Publicamos la nota de prensa al respecto de la Coalición española para acabar con la utilización de los niños y niñas soldados.

Menores Soldados: el drama continúa en al menos 24 países

Nueva campaña para que los Estados firmen la herramienta jurídica de protección más importante para los y las menores en conflicto.

Las organizaciones Alboan, Amnistía Internacional, Entreculturas, Fundación el Compromiso, Save the Children y el Servicio Jesuita a Refugiados se movilizan el día internacional contra la utilización de menores soldados para denunciar las graves violaciones de derechos humanos a los que son sometidos diariamente niños y niñas en numerosos países.

Las organizaciones solicitan a los Estados que aún no lo han hecho, que ratifiquen el Protocolo Facultativo de la Convención de los Derechos del Niño y la niña sobe la participación de menores en conflictos armados. Se trata de la herramienta jurídica de protección más importante para los menores en conflicto.

El Protocolo es un instrumento imprescindible para asegurar que niños y niñas no son utilizados en conflictos armados. Aumenta a 18 años la edad mínima para la participación directa en las hostilidades, en comparación con la edad mínima anterior fijada en 15 años en la Convención sobre los Derechos del niño y la niña. También obliga a los Estados Parte a poner en vigor disposiciones estrictas allí donde no se cumpla.

Actualmente, este Protocolo lo han ratificado 134 países, 23 lo han firmado pero no ratificado (como Camerún, Ghana, Liberia, Pakistán o Somalia) y un total de 35 ni lo han firmado ni han aceptado hacerlo (como Guinea Ecuatorial, Etiopía, Malasia,Myanmar, Arabia Saudí o Zimbawue). España lo ratificó en 2002.

Con esta iniciativa, las organizaciones se suman a la campaña de Naciones Unidas: “Nadie menor de 18/ Zero under 18” que persigue la ratificación universal de este Protocolo para el 12 de febrero de 2012 - cuando se cumplirá el 10º Aniversario desde su entrada en vigor-. La campaña pretende que ningún menor de 18 años sea reclutado ni utilizado en fuerzas armadas o grupos armados, ya que la asociación con fuerzas armadas priva a los niños y niñas de sus derechos y de su infancia siendo devastador el impacto físico y psicológico que les provoca.

Finalmente, las organizaciones solicitan a los estados que ya han firmado y ratificado el protocolo a que realicen esfuerzos adicionales para su adecuada implantación, proporcionando los recursos adecuados. En El Chad están siendo reclutados niños y niñas de entre 13 y 17 años años de edad por parte de las Fuerzas Armadas y utilizados en combates, y se están utilizando menores de 10 años como mensajeros y en funciones de transporte. Esto contradice claramente el Protocolo, y supone un incumplimiento claro de las obligaciones internacionales de este país.

Información adicional

Es imposible calcular con exactitud el número de niños y niñas soldados. Hay decenas de miles en todas las regiones del mundo. Según el último informe global sobre niños y niñas soldados de la Coalición Internacional de 2008, al menos 24 países de todas las regiones del mundo reclutaban a menores de 18 años.

Desde entonces, miles de menores soldados han sido liberados de fuerzas combatientes, ya sean grupos gubernamentales o insurgentes, tras acuerdos de paz y programas de desmovilización y reinserción en Afganistán, Burundi, Costa de Marfil, Liberia, República Democrática del Congo, el Sur de Sudán y otros países. Sin embargo, durante estos años han estallado, se han reanudado o se han intensificado conflictos en países como El Chad, Iraq, la República Centroafricana, Somalia y Sudán (Darfur), aumentando en estos lugares el reclutamiento de menores.

Los niños, niñas y adolescentes soldados han estado sometidos a situaciones extremas, en las que algunos han sido testigos del asesinato de sus familiares o han sido utilizados como instrumentos para cometer atrocidades. Muchos han sido víctimas de malos tratos, violaciones y otras formas de sexualidad forzada, incluidos los “matrimonios” con combatientes en el caso de las niñas. En numerosas ocasiones han sido drogados para vencer el temor al adversario, utilizados como carne de cañón, obligados a realizar saqueos, violaciones o a mutilar personas.
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Más información:

www.menoressoldados.org

www.redhandday.org

www.childsoldiersglobalreport.org

www.child-soldiers.org

lunes, 31 de enero de 2011

30 de Enero. Día Escolar de la Noviolencia y la Paz (DENYP)


La Red Antimilitarista por la Noviolencia de Andalucía (R.A.N.A.) ha elaborado este documento que además de una declaración sobre lo que debería ser la conmemoración de este día, incluye muchos materiales válidos para utilizar en centros educativos para todas las edades.

Documento DENYP 30 de Enero

Es largo para leer del tirón pero muy completo para tenerlo en los archivos de docentes y educadores y seleccionar lo que mejor se adapte al nivel al que quieran dirigir sus actividades. Si os animáis, podéis escribir a la R.A.N.A. contandoles las actividades y debates realizados en vuestros centros, que estarán encantados de darle difusión.

Podéis contactar con R.A.N.A. a través de su blog:

http://redantimilitarista.wordpress.com/

jueves, 5 de agosto de 2010

Falta de apoyo para los antiguos niños soldado

Sacado de menoressoldados.org.

Los expertos han descubierto que antiguos niños soldado expuestos a episodios brutales de guerra o violencia hacen frente a una gama de problemas sicológicos y emocionales que a menudo se quedan sin tratar cuando abandonan el servicio militar.

Aproximadamente 250.000 niños en todo el mundo son obligados a luchar como soldados en conflictos, y son sometidos a una serie de traumas que incluyen el abuso físico y sexual, la tortura y los asesinatos en masa.

Dos estudios, que serán publicados el mes que viene en la Revista Child Development (Desarrollo infantil), exploran cómo estos niños se adaptan a la vida en tiempo de paz y descubren cómo muchos de ellos sufren serios problemas emocionales y de comportamiento, que raramente son tratados.

Un estudio se centra en Uganda, donde se estima que 25.000 niños y adolescentes han sido reclutados a la fuerza para el Ejército de Resistencia del Señor, un grupo armado que comenzó una guerra sangrienta contra el gobierno de Uganda en 1987.

Se encontró que los antiguos niños soldado que habían luchado con el grupo mostraban una serie de problemas aún mucho tiempo después de dejar el campo de batalla, y que existía poca infraestructura local para gestionar este asunto.

Problemas de comportamiento

Según el estudio, llevado a cabo por investigadores de la Universidad de Hamburgo, casi la mitad de los 330 niños observados habían matado a alguien y más de la cuarta parte habían sido violados durante su periodo como soldados.

Los investigadores descubrieron que después de dejar las fuerzas armadas, un tercio de los niños mostraba signos de estrés post-traumático, más de la tercera parte estaban deprimidos y más de la mitad tenían problemas de comportamiento.

Las cifras indican una urgente necesidad de rehabilitación en su país, indican los investigadores, señalando que únicamente existe un siquiatra en Uganda por cada 1,3 millones de habitantes.

El estudio también revela que la gran mayoría de los antiguos niños soldados siguen enfrentándose a la violencia después del retorno a sus casas, con un 90% de los observados informando de abusos que incluyen los golpes, las quemaduras, la violación, una vez que han abandonado la milicia.

Nivi Narang, director de campañas de la institución benéfica War Child UK, que ayuda a 1.400 antiguos niños soldado en Uganda, explica que la financiación es uno de los mayores problemas para muchos programas de rehabilitación.

“Simplemente no existe suficiente financiación,” indica. “El tipo de financiación que está disponible no es adecuado. Nosotros intentamos que vuelvan a educarse, es realmente importante.”

Rechazados por la comunidad

Otro estudio diferente, realizado en Sierra Leona, encontró que la capacidad que tienen los niños de recuperarse de los horrores en las zonas de conflicto depende en gran medida del tratamiento que reciben después de regresar a casa.

Investigadores de la Universidad de Harvard concluyeron que los niños que fueron devueltos a comunidades donde fueron aceptados y no aislados de sus semejantes se manejaron mejor que aquellos que fueron obligados a salir de la escuela.

Pero el estudio también expresa que los niños que atravesaron episodios extremadamente traumáticos exhibieron síntomas duraderos de desequilibrio sicológico que requirió una ayuda más intensiva para la rehabilitación.

“El ser testigo de la violencia bélica general, si bien es algo bastante común, no tiene un efecto fuerte sobre el ajuste sicológico y social de los niños a largo plazo” indica Theresa Betancourt, la experta en salud infantil y derechos humanos de Harvard, autora del estudio.

“En contraste, los efectos de sufrir una violación y herir o matar a otros son más duraderos,” explica.

Ambos estudios descubrieron que el apoyo post-conflicto para antiguos niños soldado era severamente deficiente en los países en los que era necesario, y avisan de “grandes consecuencias para la sociedad”, dado que una generación de niños dañados por la guerra llegarán a la edad adulta con un apoyo muy limitado.

Es una preocupación que ha sido reconocida hace tiempo por las organizaciones benéficas que trabajan en este campo.

“Queda mucho por hacer en términos de actitud cultural,” indica Narang. “Si los niños logran salir y no tienen medios para obtener un trabajo, para volver a recibir educación, y son rechazados por sus familias, volverán al ejército.

“Es la única familia que ellos conocen. Es un disparador potencial de conflicto.”

Los estudios son la primera investigación científica que se centra en el impacto sicológico de un conflicto sobre niños soldado, si bien ellos han sido utilizados en al menos 86 países en todo el mundo. Andrew Wander

Fuente:http://english.aljazeera.net/news/africa/2010/07/201071213841603942.html